El diseño combina figuras del tarot con motivos y arquitectura del antiguo Egipto, creando una composición visualmente impactante, rica en color y detalles que desafían y recompensan al armador a medida que la imagen cobra vida. Al terminarlo, el puzzle ofrece una obra que puede ser enmarcada o exhibida como elemento decorativo evocador.
Este puzzle de 2000 piezas está pensado para quienes disfrutan de desafíos armados de media y larga duración, ofreciendo horas de entretenimiento y una experiencia inmersiva que fusiona el mundo del tarot con el arte ancestral.