El diseño del puzzle reproduce con gran detalle una composición visual derivada de las ilustraciones del Tarot de Milo Manara, caracterizadas por un estilo sensorial, elegante y lleno de matices estéticos. La imagen final combina elementos simbólicos del tarot con la estética artística propia de Manara, ofreciendo un resultado visual muy atractivo cuando el puzzle está ensamblado.
Con 1000 piezas, este rompecabezas ofrece un equilibrio perfecto entre desafío y diversión, apto tanto para armadores expertos como para aquellos que disfrutan de puzzles de tamaño completo. Una vez terminado, puede ser enmarcado o exhibido como pieza de decoración temática para espacios dedicados al arte, al tarot o a pasatiempos creativos.