El mismo creador de estas cartas, cuenta que comenzó este trabajo en los primeros días de octubre y lo finalizó en diciembre del año 1989 y cita como fuentes de inspiración diversos libros en la materia, las mismísimas cartas de Tarot y sus símbolos, figuras y colores. También hace mención a la colaboración tanto de expertos en la materia como de “Lola”, la tabernera de su barrio. La técnica empleada en esta obra, Pumariega la define como mixta (temperas y tintas).
En cuanto a su estilo de arte, más allá de las evocaciones que puedan surgir a simple vista de otros artistas modernos, se puede considerar con características propias dentro de lo abstracto, moderno y futurista. Si bien estas ilustraciones reflejan un marcado espíritu de la época de la década de los 80´, el arte en que están plasmadas estas cartas es atemporal. Los colores son vibrantes y las imágenes adquieren un cierto aire desprejuiciado, audaz y particularmente humorístico y muy expresivo.
La cubierta como tal, está basada en gran medida en el tradicional Tarot de Marsella, y como ocurre en éste, los arcanos menores (excepto los ases y cartas de la corte) no se ilustran plenamente y muestran sólo el símbolo del elemento y la cantidad (número) correspondiente.