Cada carta está impregnada de simbolismo mágico, ritual y natural, reflejando prácticas reales de la brujería tradicional, la espiritualidad de la Tierra y los ciclos de la naturaleza. No se trata de un tarot “fantástico”, sino de un sistema sólido y práctico, pensado tanto para la lectura como para el estudio serio del camino de la bruja.
Esta 4ª edición de 2010 es especialmente apreciada por coleccionistas y practicantes, ya que corresponde a una de las últimas ediciones clásicas del mazo antes de cambios editoriales posteriores. Cada vez resulta más difícil de encontrar, especialmente completa y en buen estado.